Querido Benito, este texto inquieta en el mejor sentido.
No por Carrey ni por Kaufman, sino por esa línea finísima que señalas: cuando una voz empieza a hablar sola dentro de uno. Me quedo con la advertencia final —no todo pensamiento merece ser seguido—, que es casi un gesto de cuidado hacia el lector.
Gracias por escribir desde el borde sin empujar a nadie.
Cual es el hilo delgado que sostiene la cordura de un hombre?
Al igual que tú no lo sé, no vislumbro la respuesta quizá porque la cordura y la locura se tocan, porque conviven en nuestro diario quehacer.
Cuantas veces con el volante del automóvil en las manos me he preguntado cómo he podido pasar de la risa ante la mirada de un desabrido o al insulto del cerdo al volante, para alcanzar luego la neurosis golpeando el volante o tocando la bocina hasta ensordecer, provocando el insulto y la batalla de golpes al aire y de miradas como copas llenas de ira.
Benito solo sé de mi locura que pomposamente llamó neurosis.
Interesante... Los pensamientos están en el aire, las ideas bajan y se apoderan de nuestra mente, como bien afirmaría Platón, o en posteridad Hegel. Las almas recuerdan las ideas y participan, existe una estrecha relación entre el alma y el mundo de las ideas. Hoy por hoy, Platón seguiría siendo una gran figura de relevancia internacional. Seguramente Carrey hubiera acudido a él.
Gracias Benito por reafirmar pensamientos, ideas, que siempre divagan en mi, es bueno leerte. Saludos
Querido Benito, este texto inquieta en el mejor sentido.
No por Carrey ni por Kaufman, sino por esa línea finísima que señalas: cuando una voz empieza a hablar sola dentro de uno. Me quedo con la advertencia final —no todo pensamiento merece ser seguido—, que es casi un gesto de cuidado hacia el lector.
Gracias por escribir desde el borde sin empujar a nadie.
Me encanta la disección que haces, como siempre Dorte querida.
Un abrazo transatlántico.
Soy un lector imaginario
Cual es el hilo delgado que sostiene la cordura de un hombre?
Al igual que tú no lo sé, no vislumbro la respuesta quizá porque la cordura y la locura se tocan, porque conviven en nuestro diario quehacer.
Cuantas veces con el volante del automóvil en las manos me he preguntado cómo he podido pasar de la risa ante la mirada de un desabrido o al insulto del cerdo al volante, para alcanzar luego la neurosis golpeando el volante o tocando la bocina hasta ensordecer, provocando el insulto y la batalla de golpes al aire y de miradas como copas llenas de ira.
Benito solo sé de mi locura que pomposamente llamó neurosis.
Saludos afectuosos
Interesante... Los pensamientos están en el aire, las ideas bajan y se apoderan de nuestra mente, como bien afirmaría Platón, o en posteridad Hegel. Las almas recuerdan las ideas y participan, existe una estrecha relación entre el alma y el mundo de las ideas. Hoy por hoy, Platón seguiría siendo una gran figura de relevancia internacional. Seguramente Carrey hubiera acudido a él.
Gracias Benito por reafirmar pensamientos, ideas, que siempre divagan en mi, es bueno leerte. Saludos